Entradas

Jorge Luis Borges y los espejos

Imagen
El evidente rechazo de Borges por los espejos se inició en la infancia. Con los años fue pasando por tantas capas de racionalización que aquel temor atávico, primordial, terminó envuelto en sus brillantes explicaciones de orden metafísico: Yo conocí de chico ese horror de una duplicación o multiplicación espectral de la realidad, pero ante los grandes espejos. Su infalible y continuo funcionamiento, su persecución de mis actos, su pantomima cósmica, eran sobrenaturales entonces, desde que anochecía. El miedo a la oscuridad es frecuente en la infancia, también a los monstruos debajo de la cama, y a un sinfín de criaturas que lo llevan a uno en una bolsa de arpillera y lo alejan de su madre, ¿pero a los espejos? ¿Quién le tiene miedo a los espejos. ¿Y por qué? Durante una conferencia de 1971 el propio Borges aclara el origen de sus temores: Cuando era niño tenía en mi habitación tres grandes espejos que me inspiraban gran miedo, porque a la tenue luz de...

Mens sana in corpore sano

Imagen
“Mente sana en cuerpo sano”   Evidentemente, hay que encuadrar la frase dentro del contexto de la época, en la que las civilizaciones daban un estricto valor y gran importancia a la formación intelectual, atlética y espiritual del individuo (mente, cuerpo y alma). la cita completa es:  Orandum est ut sit mens sāna in corpore sānō    es una frase que forma parte de una plegaria a los dioses que nos enseña el poeta romano Decimus Iunius Iuvenalis (mejor conocido por nosotros como Juvenal , quien vivió entre finales del siglo I y principios del siglo II de nuestra era) entre los últimos versos de su décima sátira (Saturae X). Lo grandioso de esta plegaria es que nos enseña a pedir lo que realmente nos conviene: en vez de rogar por cosas vanas y pasajeras –que podrían perjudicarnos–, nos instruye para implorar la salud integral de la mente, el cuerpo y el alma. Una mente sana, un cuerpo sano y un alma fuerte, para observar una vida llena de virtud y de ...

LOS YONQUIS DEL SIGLO XIX

Imagen
ONÍRICAS, ERÓTICAS Y DECADENTES IMÁGENES DE FUMADEROS DE OPIO: LOS YONQUIS DEL S.XIX UNA RETROSPECTIVA A LO QUE PODRÍA LLAMARSE "UNA EDAD DE OPIO": ELEGANCIA, DECADENCIA Y SEDUCCIÓN BARRIOBAJERA Antes de que se pusiera de moda el "heroin chic" existió el glamour decadente y voluptuoso del opio. Persiguiendo el "dragón" entre almohadas y deleites sensoriales, el opio en el siglo XIX e inicios del siglo XX fue la droga de la lascivia, de la languidez, del dandismo y en general de la exploración al margen. Los fumadores lo mismo congregaban a las clases menos afortunadas, prostitutas, marineros y enfermos, como también a artistas y diletantes. Escribieron y experimentaron con la deliciosa corrupción del opio grandes artistas como Baudelaire, Oscar Wilde, Thomas de Quincey, Jean Cocteau y William Burroughs , entre otros. Las imágenes que comparto abarcan toda una línea estética de los submundos, elegancia y perdición, la oscura atracción de ...

El festival más salvaje del planeta

Imagen
Más de cuarenta grados, sin electricidad y con la ducha más cercana a cuarenta kilómetros. El Wasteland Weekend no es para ‘débiles’, pero miles de fanáticos de ‘Mad Max’ acuden cada año a este encuentro en el desierto de California para celebrar ‘el fin del mundo’. El Wasteland compite con el festival Burning Man, en Nevada, pero este es menos psicodélico. Aquí manda el rugido de los motores y se imponen las armaduras futuristas. “Todo me parece un circo. Empiezo a disfrutar. Si sigo, voy a acabar como cualquiera de ellos: loco perdido”. Han pasado 39 años desde que el agente de policía Max Rockatansky (Mel Gibson) sintiese el aroma de la venganza en Mad Max: salvajes de la autopista (1979), la primera de una feroz saga de cine posapocalíptico donde la crueldad, la escasez de gasolina, la anarquía y la destrucción en una tierra inhóspita no deja respiro. En el recinto, todo se hace de material reciclado, exigencia de su propio punto de partida. el ...

Ian Brady y Myra Hindley: "Los Monstruos de los Páramos"

Imagen
Ian Duncan Stewart nació el 2 de enero de 1938 en Gorbals, Glasgow (Escocia) Desde pequeño, Ian presentaba ataques de ira incontrolables que desembocaban en que se golpeaba la cabeza contra la pared, una y otra vez. Su madre biológica lo visitaba con frecuencia y le llevaba regalos, aunque Ian desconocía la verdadera identidad de la mujer que se portaba tan amablemente con él y llamaba “tía” a “Peggy”. Poco tiempo después, le revelarían la verdad, lo que le causó un fuerte conflicto; no comprendía por qué su madre lo había rechazado y no podía vivir con ella. Los vecinos de los Sloane no aceptaban al niño por su condición social, además de ser conocido en el barrio por ser pésimo para jugar al football. Era cruel con sus mascotas y maltrataba constantemente a perros y gatos, pateándolos.  Cuando tenía nueve años ocurrió un evento que sus compañeros siempre recordarían. Sus compañeros y él fueron a los Páramos de Loch Lomond de día de campo. Después del almuerzo, dur...

Ver al demonio en el espejo.

Imagen
Esta leyenda se repite en todas las culturas: en determinadas horas de la noche, aludiendo o no a ciertas palabras misteriosas, uno es capaz de ver al demonio reflejado en el espejo. Yo que sentí el horror de los espejos no sólo ante el cristal impenetrable donde acaba y empieza, inhabitable, un imposible espacio de reflejos sino ante el agua especular que imita el otro azul en su profundo cielo que a veces raya el ilusorio vuelo del ave inversa o que un temblor agita. En Creta , por ejemplo, fueron aún más lejos. Cuando los espejos eran meros artilugios de bronce pulido se creía que después de la medianoche la figura que se reflejaba ya no era humana, sino una sombra, un eco de lo que somos en el más allá. De allí la mirada irónica de algunos reflejos. El Malleus Maleficarum señala que cuando nos encontramos a solas con nuestro reflejo, y sentimos la necesidad de hacer una mueca demoníaca, que jamás osaríamos a ensayar en público, es un signo de que no estamos s...